Perspectiva psicosocial del trabajo
Perspectiva psicosocial del trabajo.
La interpretación cultural del trabajo.
El trabajo representa uno de los pilares fundamentales en los que se asienta la sociedad actual
y constituye una de las principales actividades de las sociedades industrializadas. En los países
industrializados, las personas adultas dedican una tercera parte de su tiempo a actividades
laborales o relacionadas con el trabajo.
Al respecto, Claes (1987) destaca la importancia del trabajo en relación a su interpretación
social en función de tres importantes argumentos.
En primer lugar, el trabajo exige una importante inversión de tiempo y esfuerzo. En segundo
lugar, el trabajo proporciona la satisfacción tanto de necesidades económicas como psicológicas
y sociales. Finalmente, la evolución de las concepciones legales, sociales y culturales respecto
de los derechos de los grupos sociales más desaventajados (mujeres, minorías étnicas, etc.), ha
tenido como consecuencia un cambio en las políticas y prácticas de empleo.
Por otra parte y siguiendo a Wilpert (1994), a la hora de analizar el sentido cultural del trabajo
se pueden distinguir, el menos cuatro perspectivas: a) el sentido filosófico-antropológico del
trabajo, b) el significado social objetivo, c) el papel económico, d) el significado psicológico
individual.
Respecto al significado filosófico-antropológico del trabajo, cabe señalar que la historia del
pensamiento humano ha conducido a que la actual sociedad se haya transformado en una
sociedad laboral. La “necesidad de trabajar” se ha transformado en el “deseo de trabajar”,
precisamente en un momento en el que el pleno empleo no existe.
El significado social objetivo representa el principal medio a través del cual las sociedades crean
y mantienen la cultura. Las tendencias observadas en estos últimos años indicarían una cultura
que cada vez se va orientando en mayor medida hacia el tiempo libre, constatándose una
disminución global del tiempo total de dedicación a actividades laborales remuneradas.
El papel económico que el trabajo desempeña en la sociedad está especialmente representado
por su importancia como mecanismo regulador de la distribución de bienes y oportunidades
sociales.
Finalmente, el significado subjetivo y psicológico del trabajo, desarrollado a través de un
complejo y múltiple proceso de socialización, proporciona a los individuos identidad social. Es de
destacar su importancia a la hora de responder a la cuestión de ¿por qué trabajamos?, son las
actitudes y valores, la importancia que otorgamos al trabajo, el nivel de internalización de las
normas sociales respecto a la actividad laboral y los motivos que nos conducen a trabajar, los
elementos básicos que influyen en las conductas laborales.